EJERCICIO DE DESCRIPCIÓN.
Martes 25 de marzo de 2008, 7:52am.
Decido cambiar mi rutina y salgo del aula de clases para tomarme un café, me asalta la duda y me pregunto, ¿donde podre disfrutar de un buen café y un ambiente relajado?. Mientras pienso, recuerdo lo aburrido que estuve en Semana Santa y lo poco que salí de mi casa.
Llegó a los frailes con sentimiento de frustración, ya que en el camino escuche a un estudiante diciéndole a otro lo bueno que había pasado en Santa Marta, me siento al frente de la tienda y pido un café bien caliente porque todavía no estoy acostumbrado a ver y sentir a Medellín tan frio. La soledad me invade y miro a mí alrededor, veo a una mujer fea con grandes lentes de color negro, que leía un documento llamado la razón pura, tomaba tinto y contaminaba el ambiente fumando cigarrillo, la ceniza caía en la mesa y el viento se la llevaba como se llevaba las palabras de mi mente. No encontraba ningún motivo para sentirme contento, ni al escuchar la gran música de fondo que había en la tienda, sino estoy mal creo que era música clásica.
Mientras tomaba café vi llegar a un joven muy sonriente diciendo, ¡buenos días doña Marta me regala un tinto por favor!, era un muchacho alto de chaqueta de cuero negra, jean azul y zapatos negros, se sienta justo al frente mío y comienza a leer un documento llamado la razón pura, en ese instante miro a la mujer fea y estaba quedándose dormida, no sé si era por el frío y la soledad de ese momento o por la lectura del documento. De nuevo, miro al de chaqueta de cuero y se encontraba fumando, el documento estaba sobre la mesa. Creo que ellos dos estaban tan aburridos como lo estaba yo y como estaba la soledad esperando que llegara su gran amigo el sol.
Terminó mi café, pagó 800 pesos y me despido de los dos compañeros sin decirles nada y esperando que mañana no se repita la misma historia de hoy.
lunes, 14 de abril de 2008
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