Desde que la televisión comercial impuso sus lógicas de captación de audiencias en el espectro electromagnético muchos programas han dejado de existir, ya sea por su pobre propuesta o porque no tienen público. Uno de los motivos que llevan a que un programa se mantenga en la parrilla televisiva es su discurso, su contenido, pero lo más importante es la manera como se identifican con la variedad de públicos.
Un ejemplo claro de esto es el Show de las Estrellas, un programa que salió de la programación colombiana para insertarse dentro del público con un estilo propio que representa un saber popular y nacional, donde se mezclan diferentes rituales culturales y sociales.
Mucha gente piensa que el Show de las Estrellas solo es un show musical en vivo o un negocio, pero lo que muchos no alcanzamos a entender es la capacidad de integración y de intercambio de hábitos, costumbres, religiones, emociones, alegrías, que produce el show a donde llega. Salirse de su esquema tradicional de programa televisivo para incurrir en la iconografía del territorio nacional, uniendo pueblos azotados por la guerra, izando la bandera de la paz y llevando a lo largo y ancho de Colombia la integración más grande que un show puede realizar.
Elementos como estos hacen de este show musical una estrategia pedagógica que posibilita el acercamiento a poblaciones en condición de vulneración, que presentan grandes síntomas de indiferencia y que en la mayoría de los casos nunca van a ser tenidos en cuenta por el estado.
El show es una industria cultural que replica la convivencia con el otro, la integración de las diferentes culturas, el intercambio de costumbres y el conocimiento de otros actores sociales.
Mucha gente se preguntara ¿cómo un show musical ha podido mantenerse durante tano tiempo? Mucha gente piensa que el Show de las Estrellas es una máquina para hacer dinero, pero lo que nunca se han detenido a observar, es cómo este show es capaz de congregar a tantas culturas y costumbres distintas en un mismo lugar. Una de las explicaciones a esta afirmación se halla en que este programa trata de redimir el olvido en el que se encuentran muchas de las poblaciones en Colombia, a través de su propuesta pedagógica de integración y de sensibilización.
Creo que este programa puede permanecer por mucho tiempo en la parrilla televisiva, si incorpora a su larga experiencia un programa cultural que muestre las diferentes culturas de nuestro país. Otro punto a favor que puede servir para que el Show de las Estrellas siga siendo una propuesta pedagógica, es mantener como principal protagonista al pueblo colombiano y como única vía de entendimiento entre la multiculturalidad.


